El IEMS, una institución educativa fiel a su origen

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Foto Cuartoscuro / Archivo

En 1998, hace 28 años, se fundó el Instituto de Educación Media Superior (IEMS), como producto de una importante y auténtica lucha de los vecinos de San Miguel Teotongo, quienes bajo la demanda de ¡Prepa sí, cárcel no! estuvieron luchando durante dos años para impedir que el gobierno de la Ciudad de México, bajo el dominio priísta, convirtiera un predio abandonado en una cárcel. La decisión de construir una escuela provino de Andrés Manuel López Obrador cuando fue jefe de Gobierno de la capital. El proyecto fue diseñado y llevado a cabo por el ingeniero Manuel Pérez Rocha (“El proyecto Iztapalapa”, en Memoria: origen de un proyecto educativo, IEMS, 2006) con un contenido “crítico, científico y humanista”. En esa misma dirección se fundará, en abril de 2001, la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM), que pretendía ser el destino natural de los egresados del IEMS, pero infortunadamente no fue posible.

El profesor David García Colín Carrillo escribe que tanto el IEMS como la UACM fueron “producto de una lucha popular ejemplar y de un gobierno que tuvo un mínimo de sensibilidad para recoger las demandas de ese movimiento”. Hoy, el IEMS tiene 28 planteles distribuidos en 15 alcaldías de la Ciudad de México, cerca de 30 mil estudiantes y aproximadamente mil 100 profesores de tiempo completo que son, a la vez, docentes, tutores e investigadores. Eso no quiere decir que no existan múltiples problemas relacionados con la gestión de una institución tan grande y de tales características, sin embargo, el IEMS está realizando actualmente un esfuerzo que no están llevando a cabo otras instituciones del mismo tipo. Me refiero a la relación entre una educación formal fundada en el conocimiento de los grandes científicos(as), filósofos(as) o escritores(as) y los graves problemas que afectan a nuestra sociedad en el ámbito internacional y en el nacional.

En este sentido, quisiera destacar la puesta en marcha, por parte del IEMS, del Primer Seminario de Ética y Política Adolfo Sánchez Vázquez, dedicado a examinar los problemas más sensibles de nuestra circunstancia a partir de las reflexiones llevadas a cabo por medio de su obra, por el destacado filósofo hispano-mexicano nacido en Algeciras en 1915, luchador antifascista, exiliado en México a raíz del triunfo de Francisco Franco en España, autor de una obra de extraordinaria riqueza teórica y fallecido en México en 2011. El seminario se inició el 25 de septiembre de este año en el plantel Ricardo Flores Magón del IEMS, ubicado en la delegación Coyoacán.

Este seminario está organizado de la siguiente forma: participan estudiantes, profesores y trabajadores; se envía un texto del tema que se va abordar, previamente; se imparte una conferencia; luego los asistentes se organizan en grupos de discusión y después de una hora se vuelven a reunir en plenaria para conocer los resultados del debate. Las sesiones se llevan a cabo los viernes por la mañana.

Hasta ahora, los temas abordados han sido los siguientes: 1. ¿Por qué Sánchez Vázquez considera al marxismo una “filosofía de la praxis” y cuáles son sus tareas principales?; 2. ¿Qué es la ética para el filósofo? y ¿cuál es la relación entre ética y política? En este punto se analizó el tema de la relación entre fines (que pueden ser muy plausibles) y medios (que pueden ser inaceptables); 3. La definición de la izquierda y la derecha desde su aparición en la Asamblea Nacional Constituyente francesa de 1789 hasta la actualidad; 4. La definición del concepto de violencia, sobre el cual Sánchez Vázquez reflexionó profundamente, y en fechas próximas se abordarán temas como el origen y las características del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN); las razones de la discriminación y la tolerancia; ¿qué es la enajenación y sus múltiples expresiones, en particular la enajenación digital?; las características de la ultraderecha en el mundo; los diferentes significados del humanismo desde el renacentista hasta el humanismo mexicano; la problemática del socialismo desde sus orígenes hasta la actualidad; el problema de la utopía en su origen con Tomás Moro hasta su definición por Ernest Bloch como “utopía concreta”; el problema de la democracia en general y la lucha por la democracia en México; las luchas sociales y de resistencia frente al neoliberalismo; el significado del marxismo en América Latina y, finalmente, la amplia y rica reflexión del filósofo sobre la estética.

De igual modo, se programaron dos conferencias: una que ya expuso el destacado filósofo argentino Néstor Kohan sobre el neoliberalismo, y otra que está por llevarse a cabo a cargo de la doctora Elvira Concheiro sobre el marxismo y feminismo. Se trata, entonces, de un seminario muy bien estructurado que constituye un puente entre la academia y los problemas sociales. La educación no puede ser reducida a un adiestramiento para hacer funcionar el sistema como ha querido el neoliberalismo, sino una formación integral para que nuestras y nuestros jóvenes puedan enfrentar con éxito los retos de una sociedad en crisis.

*Profesor/investigador de filosofía, UAM-I