Normal Rural de El Mexe, Hidalgo…, en su primer centenario

La Escuela Normal Rural “Luis Villarreal”, de El Mexe, Hidalgo. Fundada el 15 de noviembre de 1926, como un proyecto del propio general Plutarco…
La Escuela Normal Rural “Luis Villarreal”, de El Mexe, Hidalgo. Fundada el 15 de noviembre de 1926, como un proyecto del propio general Plutarco Elías Calles. Foto La Jornada / Archivo

Aunque la formación de maestras y maestros en México ha sufrido diversas transformaciones durante las últimas seis décadas, esta historia, que comenzó con la Escuela Normal Constitución en la noble capital zacatecana en el siglo XIX, acaba de cumplir 200 años de existencia. Vale decir, sin embargo, que el interés de investigadoras e investigadores en este campo es relativamente nuevo. Quizá por eso resulta difícil reconocer que, al referirnos a la educación normal, hoy existe tal variedad que podríamos clasificar a estas escuelas por su historia, propósito, tipo, ubicación, perfil e incluso, por su visión institucional.

Encontramos, por ejemplo, la existencia de Normales Beneméritas, Normales Beneméritas y Centenarias, Normales Rurales, Centros Regionales de Educación Normal, Normales Estatales, Normales Experimentales, Centros de Actualización del Magisterio, Normales Indígenas, Normales Superiores, Normales Urbanas e Institutos Estatales de Educación Normal. Frente a este universo de instituciones, sin contar la existencia de otras tantas de sostenimiento privado, bien podríamos preguntarnos cómo es que la pequeña muestra que han significado las normales rurales, llegó a transformar la vida comunitaria y el rostro de la nación; pero también se convirtieron en el referente nacional de formación de maestras y maestros por lo menos hasta fines de los años 60 de la centuria pasada.

Una de las hipótesis que tenemos apunta a considerar que ha sido tanto el liderazgo e interpretaciones del profesorado de estas escuelas, así como el origen campesino de sus estudiantes y sus formas de organización, lo que permitió que se fueran construyendo maneras de interpretar el mundo y que, en pocos años, lograran arraigarse como consecuencia de una práctica cotidiana en su improvisación prolongada o, inculcando valores o normas de comportamiento, como señala Hobsbawm, por medio de su repetición. Un fenómeno que se dio como resultado de la tensión entre el discurso oficial que llegó a promover el involucramiento de las clases populares en la definición de la política educativa, las posibilidades de acceso a la escolarización, la formación como futuros maestros rurales y el origen campesino de sus estudiantes.

Las Escuelas Centrales Agrícolas, que fueron creadas desde los primeros años de la década de los años 20 del siglo anterior, dependían de la Secretaría de Agricultura y Fomento, específicamente a la Dirección de Fomento Agrícola. Podemos decir que era la estrategia con la que el gobierno pretendió fortalecer el proyecto de la reforma agraria a través de la formación de peritos agropecuarios con planes de estudios de seis semestres. Con ésta, en tanto que daba vida a un proyecto de emancipación del campesino desde la formación en el uso de técnicas agrícolas y la integración de comités agrarios, también se esperaba que la explotación de la tierra redituara lo necesario para vivir de ella.

Un ejemplo valioso en este recorrido es, sin lugar a dudas, el caso de la Escuela Normal Rural “Luis Villarreal”, de El Mexe, Hidalgo. Fundada el 15 de noviembre de 1926, como un proyecto del propio general Plutarco Elías Calles. Esta escuela comenzó a trabajar en su propósito de atender las circunstancias especiales de desarrollo social y cultural del medio campesino, pues no bastaba que supieran leer, escribir y hacer cuentas; también era necesaria la educación agropecuaria para ayudar a salvar de la miseria a la clase proletaria. Nació como Central Agrícola y permaneció siempre en el mismo lugar, sufriendo únicamente las transformaciones que se dieron como resultado de las reformas de 1932, por la que adquirió la figura de Regional Campesina y la de los años 40, cuando fue reconocida finalmente como Normal Rural, con matrícula única para varones.

Desde sus primeros días de funcionamiento en el Valle del Mezquital, además del trabajo con las diferentes materias, también se comenzó una actividad que pretendía despertar el amor por la vida rural en donde los maestros de las materias especiales enseñaban las destrezas y habilidades que los estudiantes debían dominar como campesinos, pero también los formaba en la cultura; un ejercicio en el que se compaginaba o se relacionaba la enseñanza con la práctica cuidando, finalmente, que la enseñanza tuviera a los jóvenes como base, al método como medio y a la vida como fin.

Por su dinámica de trabajo, centrada en el aula con el estudio de las materias generales como lengua nacional, aritmética y geometría, ejercicios físicos, entre otras; o las de carácter especial, que implicaba el trabajo en agricultura, horticultura y fruticultura, ganadería, industrias y trabajos en talleres; así como las actividades de acción social que apuntaba al mejoramiento de las condiciones de vida de las comunidades de sus zonas de influencia; la forma en que los estudiantes fueron asumiendo las responsabilidades y su desempeño en su zona de influencia, la Normal Rural de El Mexe es una escuela que, como sus egresados han afirmado, siempre estuvo ligada a la vida de la clase campesina.

Por lo anterior, hoy que estamos a unos días de celebrar el primer centenario de esta gloriosa institución, rendimos un homenaje a quienes la hicieron posible; el ingeniero Policarpo Garza, su primer director, encargado de darle sentido y llevar a su consolidación al Proyecto del General Calles y a muchas de las disposiciones de las autoridades educativas de la época; a maestras y maestros encargados de los cursos y talleres; personal administrativo y de servicios de todas las épocas de esta escuela. ¡Larga vida a las Escuelas Normales Rurales del país! ¡Larga vida a la Escuela Normal Rural “Luis Villarreal”, de El Mexe Hidalgo, en sus primeros 100 años de existencia!

*Profesor-investigador, adscrito a la Escuela Normal Rural “Justo Sierra Méndez”, Cañada Honda, Aguascalientes, México. Contacto: sortiz_50@hotmail.com