Mochilas balísticas por violencia escolar

​ México registra 2.2 incidentes de violencia escolar al mes desde 2020. La crisis ha despertado el interés por las mochilas con paneles balísticos, que pasaron de 10 unidades anuales a 30 en años recientes.

Por Daniela Reséndiz Quiroz

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- En el marco del Día del Niño, asociaciones mexicanas documentaron más de 140 actos de violencia en instituciones educativas del país desde 2020, lo que equivale a un promedio de 2.2 incidentes mensuales. Este contexto ha impulsado la demanda de mochilas balísticas, diseñadas para proteger a las personas, en este caso niños, contra posibles impactos de arma de fuego.

Los datos, difundidos por el Consejo Nacional de la Industria de la Balística (CNB), no especifican el tipo de violencia ejercido en los eventos reportados, y si bien la cantidad representa una “proporción baja frente al total de escuelas del país”, otras organizaciones como la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim) han registrado cifras alarmantes.

De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) Continua 2021, 30.7 mil personas (10.1 mil mujeres y 20.6 mil hombres) de entre 10 y 17 años habían sido víctimas de violencia física escolar en los últimos 12 meses. Además, la Redim reveló que en 2024 mil 58 personas de entre uno y 17 años fueron atendidas en hospitales del país por violencia física dentro de instituciones educativas.

Independientemente de las cifras de cada asociación, la crisis de seguridad es una realidad en las escuelas nacionales. Un caso mediático fue el asesinato del estudiante de 16 años Jesús Israel, en el Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Sur, en septiembre de 2025. El atacante fue identificado como Lex Ashton, de 19 años, quien con un arma blanca agredió a su compañero y lesionó a un trabajador del plantel.

Ante el panorama de eventos inesperados, que incluso podrían incluir el uso de armas de fuego, el CNB reveló un crecimiento en la compra de mochilas con paneles balísticos, que ahora son una opción considerada por padres de familia para la protección de sus hijos.

John Valbuena, presidente de la Comisión de Blindaje Corporal del CNB, indicó que en los últimos años estas mochilas pasaron de una venta de entre cinco y 10 unidades anuales, a una producción de alrededor de 30, con una proyección de crecimiento del 12% para 2026.

La mayor incidencia de actos de violencia en instituciones educativas se concentró en Nuevo León y el Estado de México. Sin embargo, Valbuena aclaró que el blindaje “no debe entenderse como una medida para militarizar escuelas, sino como una herramienta técnica para mitigar riesgos extremos”.

Aristas de violencia escolar

La violencia en aulas no se limita al ataque físico con armas blancas o de fuego, sino que se extiende a todo un panorama de diversos factores, como el bullying. La Encuesta Nacional sobre Discriminación de 2022, citada por la Redim, señaló que el 28% de los adolescentes de 12 a 17 años —aproximadamente 3.3 millones de estudiantes— aseguraron haber sido víctimas de acoso escolar en ese año.

De acuerdo con la Redim, las principales consecuencias de estas agresiones son contusiones y magullamientos en el 55% de los casos, pero también malestar emocional y trastornos de ansiedad. En esta misma línea, las hospitalizaciones de víctimas de violencia psicológica escolar tuvieron un aumento de 2 mil 582.4% desde 2010. Estado de México, Guanajuato y Veracruz concentraron el 70% de los casos.

En cuanto a violencia sexual, la organización documentó que entre 2010 y 2024 la cantidad de víctimas se incrementó a mil 61.9% (de 21 a 244 casos). Sólo en 2024 244 menores fueron atendidos tras sufrir agresiones sexuales en los planteles, siendo mujeres el 81.6% de las víctimas. Además, en la mayoría de los casos, el agresor fue una “persona conocida”, como docentes, compañeros y administrativos.

Brecha presupuestaria y discurso gubernamental

La Secretaría de Educación Pública (SEP) y la Secretaría de Gobernación (Segob) promueven iniciativas para la “convivencia escolar armónica” y protocolos de actuación ante el acoso. No obstante, la operatividad gubernamental se enfrenta a la falta de recursos.

Germán Padilla, presidente de la Comisión de Vidrios Blindados del CNB, sostiene que el costo de implementar infraestructura segura —cristales de seguridad, tecnología avanzada, puertas reforzadas o zonas de resguardo— es inalcanzable para la mayoría de las escuelas públicas que operan con presupuestos limitados.

“No puede evaluarse igual una escuela ubicada en una zona con antecedentes de violencia que una ubicada en un entorno de bajo riesgo. Cada institución necesita un estudio individualizado según su ubicación, accesos, dinámica de movilidad y contexto social”, señaló.

Además, para el CNB la protección de la niñez va más allá de las aulas; se extiende a los trayectos casa-escuela, donde es necesario seguir implementando cámaras, monitoreo de rutas, botones de emergencia, etcétera.

El especialista Manuel Zamudio, miembro del Consejo Consultivo de Expo Seguridad México, afirmó a Proceso que “la seguridad es molesta, pero tristemente necesaria”, aludiendo a la normalización de la violencia que ha llevado al país a ver tiroteos incluso en lugares turísticos, como el reciente caso en Teotihuacán, donde un hombre de 27 años disparó contra turistas en la Pirámide de la Luna. El ataque armado dejó un saldo de dos muertos y 13 heridos.

De acuerdo con el experto, la falta de presupuesto y la corrupción impiden que la innovación tecnológica llegue a donde más se necesita, dejando a los municipios, y por ende a las escuelas, con infraestructuras obsoletas que sólo amplían las posibilidades de riesgo.

En este desafortunado contexto, se acerca el Día del Niño 2026, una celebración en medio de la crisis de protección de los menores, donde la realidad obliga a las familias a considerar escudos portátiles como parte del equipo escolar.